Siempre me están confundiendo con alguien. Algunas personas insisten en llamarme Jorge y no sé por qué carajos. Y con frecuencia me pasa que me digan “oye, tu cara me es familiar, me pareces conocido”…
También sucede que en alguna plática alguien sale con eso de que “¿no estudiaste en la Del Valle?”. Uy no, suelo aclarar, “no, claro que no, yo sí tengo conciencia social y nunca he votado por el PAN”. O nunca faltan sus lugares comunes: “¿Eres abogado?”. No, obvio que no, me asesora la decencia. “¿Eres diseñador?”. Chale, a poco también hablo con faltas de ortografía. “¿Eres reportero de tele?”. Nel, a mí sí me gusta leer. “¿Estás en Gobernación?”. Claro que no, yo no podría trabajar bajo las órdenes de un presidente necio y poco autocrítico. “¿Eres periodista?”. Me delata la cara de borracho, ¿verdad? El asunto es que todos creen conocerme, de alguna u otra manera. Me pasa de manera frecuente. En las fiestas, en las reuniones, cuando me presentan a alguien.
>>>